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Mérida Yucatán

ppdsep2014

 

El PPD en México

 

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Experiencias Exitosas
del PPD en México

 

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MEX/SGP/OP4/Y2/RAF/2009/10

Equidad de Género

E

 

n las últimas décadas se ha tratado de revertir esta situación de inequidad de género con varios enfoques:

 

"Bienestar de las mujeres": el cual buscaba apoyar a las mujeres en sus actividades tradicionales. Este trabajo no cuestionaba el rol reproductivo (maternidad, tareas domésticas, etc.) de las mujeres, ni buscaba cambiar las relaciones de género prevalecientes.

"Mujeres en el desarrollo": Dicho enfoque introdujo la idea de que las mujeres incursionaran en las actividades económicas (productivas y comerciales) antes reservadas a los hombres, buscando equilibrar su situación. Sin embargo, no cuestionaba la inequidad en las responsabilidades domésticas, ni en las decisiones políticas, causando que las mujeres enfrentaran sobrecargas de trabajo con sus nuevos proyectos (doble y triple jornada), y no mejoraran su situación en la familia y la comunidad.
"Mujeres y desarrollo": tratando de superar los problemas anteriores, esta corriente incentivó la participación de la mujer no solo en procesos de producción, sino también en la toma de decisiones familiar y comunitaria. Al mismo tiempo, sensibilizó a mujeres y varones sobre su situación, permitiendo una nueva y más equitativa distribución de tareas y responsabilidades. Por primera vez, se trataba el problema de género como algo relacional, y se introdujo el elemento de la organización y de la educación como medios privilegiados para el cambio.


En el Informe de Desarrollo Humano del PNUD se define género en términos de "desigualdad en las posibilidades de desarrollo abiertas a los hombres y las mujeres". En general, el concepto de desarrollo humano contempla la capacidad para "vivir una vida larga y saludable, adquirir conocimientos y obtener un ingreso" a fin de "brindar libertad esencial a las personas; lo importante son los individuos y no los instrumentos relacionados con su libertad."

Para el PPD, la dimensión de género siempre ha sido un tema de importancia desde el inicio pero pocos avances se han hecho en esta línea. En la primera propuesta de readecuación de la estrategia en 1995, para fomentar que hubiera más proyectos de mujeres se establecieron criterios de cuotas de proyectos para hombres o mujeres en una proporcionalidad de 50 a 50.. En 1996 se lanzó una convocatoria especial para proyectos productivos para mujeres co-financiada por UNIFEM a la cual se presentaron más de 40 proyectos pero sólo 5 cubrieron los requisitos.

Adicionalmente se optó por dar cursos de capacitación a las organizaciones de base y no gubernamentales sobre género. Estos cursos no tuvieron seguimiento por lo que no se logró avanzar hacia una visión en que el enfoque de género fuera realmente apropiado más allá de un requisito. El estilo y contenidos del discurso feminista, según algunos hombres y mujeres, no estaba adaptado a la realidad de la cultura rural local por lo que no sólo no tuvo aceptación sino hasta rechazo.

Si bien en muchos proyectos existe una participación de mujeres, en la consulta de 2003, sólo el 10% de los grupos manifestó estar aplicando de manera explícita una perspectiva de género, desde la planeación hasta la evaluación de los proyectos.

Varias de las organizaciones asesoras y organizaciones de base han desarrollado iniciativas para promover el enfoque de género en los grupos de varias micro-regiones, incluyendo talleres, encuentros, intercambios, talleres de formación de dirigentes. Estos mismos grupos proponen que se de mayor importancia a este tema en el programa y que se procuren fondos adicionales o que se le destine una mayor proporción de los recursos.

En la Península de Yucatán, al igual que en otras partes del mundo, las mujeres viven una situación de inequidad en la mayoría de los aspectos de su vida. Las mujeres son las responsables del rol reproductivo (maternidad, trabajo doméstico, recolección de leña, salud, educación), y varias tareas del llamado rol productivo (crianza de animales, apoyo en parcelas agrícolas, siembra de hortalizas de traspatio, artesanías, entre otras). En contraparte, son los hombres quienes tienen acceso, poder de decisión y son los propietarios de los bienes de consumo y de capital de la familia y la comunidad. Las mujeres no tienen tampoco igual acceso a la información (viajan menos, tienen menor contacto con agentes externos, etc.), a la educación media y superior (se privilegia que los hijos varones sigan estudiando) y, por lo mismo, al empleo. En las comunidades mayas, choles y mestizas, las asambleas comunitarias están compuestas sobretodo por varones, lo cual margina a las mujeres de muchas decisiones públicas.

En los últimos años, sin embargo, producto de la crisis económica y de la migración laboral, las mujeres han comenzado poco a poco a incursionar en actividades reservadas en el pasado a los varones.
Los programas de desarrollo pueden tener un papel muy importante en este tema al incentivar las iniciativas de los grupos de mujeres, sensibilizar a la sociedad en general sobre sus necesidades y derechos, así como reducir las cargas sociales y los niveles de pobreza que pesan sobre ellas.

Vías para alcanzarlo

 

El PPD junto con otras fuentes financieras y movimientos sociales, ha optado por promover el enfoque del "empoderamiento", el cual además postula que la transformación de las relaciones de género se puede dar solamente desde dentro del grupo social y promovida por las mujeres y los hombres, para lo cual es necesario empoderar a las primeras y sensibilizar a ambos, al mismo tiempo. Trabajarlo solo con las mujeres provoca el aislamiento y el enfrentamiento entre géneros, cerrando posibilidades de desarrollo y creando conflictos.

Identificamos dos estilos para promover la corriente "mujer en el desarrollo" y el enfoque del "empoderamiento". Por un lado, a través de cuotas (porcentajes de financiamiento, de actividades o de proyectos) y reglas obligatorias. Este estilo ha tenido la desventaja de despertar resistencias y marginar tanto a grupos de mujeres como de hombres. Otra opción es el estilo de los incentivos y la sensibilización, que ve el empoderamiento como un proceso y la equidad como un punto de llegada.

 

Propuestas desde el PPD


Varias de las modalidades impulsadas anteriormente no han logrado superar las limitaciones antes señaladas porque se siguió considerando la cuestión de género como un asunto orientado o dirigido hacia las mujeres y no como una cuestión de relaciones entre hombres y mujeres. En la consulta mencionada los grupos han propuesto que el enfoque de género no debe ser un requisito obligatorio sino una apropiación gradual a partir de un proceso de aprendizaje. Para lograr este proceso se propone que el PPD impulse tanto con hombres como con mujeres las siguientes actividades: 

  • Proyectos de investigación participativa y diagnósticos para documentar, analizar, discutir y entender la visión del papel de hombres y mujeres en las culturas tradicionales en cada región y las nociones en torno a los derechos de mujeres y hombres (haciendo énfasis tanto en los valores culturales como en el lenguaje, como claves para conocer las concepciones tradicionales). El producto sería la clarificación de conceptos y la propuesta de metodologías de género culturalmente adecuadas. Estas investigaciones también nos permitirán conocer más profundamente, para los hombres y las mujeres: sus necesidades, la forma en que manejan y perciben el estado de los recursos naturales, etc. acceso a los beneficios de sus actividades como grupos (capacitación, servicios, productos, bienes), responsabilidades en sus casas y comunidades, prácticas tradicionales de manejo de recursos naturales y su impacto (positivo y negativo) en las relaciones de género.
  • La difusión de la información acerca del programa tanto a hombres como a mujeres, en espacios específicos de cada grupo (cuando esto último sea necesario). Estos talleres podrían ser parte de varios proyectos o podría existir un proyecto especial que los promueva con financiamiento específico.
  • La sensibilización a través de talleres participativos tanto de hombres como mujeres en OB y ONG's acerca de la situación de las relaciones de genero en el contexto local y del proyecto y espacios para el diseño de escenarios alternativos.
  • El desarrollo de la autoestima y capacidades de las mujeres para su participación desde la planeación de los proyectos hasta su ejecución y evaluación para poder desempeñar diferentes funciones de carácter directivo o administrativo en los proyectos PPD en igualdad de condición que los hombres. Esto deberá reflejarse en cada proyecto en la planeación de las actividades cotidianas y sus responsables.
  • Los formularios del PPD incluirán preguntas que nos permitan conocer por separado para los hombres y las mujeres sus necesidades, la forma en que manejan y perciben el estado de los recursos naturales, etc. acceso a los beneficios (capacitación, servicios, productos, bienes) del proyecto. También nos harán saber el papel que tienen las mujeres en las decisiones del grupo y de su comunidad.
  • El programa dará incentivos especiales a aquellos proyectos en que se hayan incorporado cambios en las relaciones de género (que hombres y mujeres asuman roles no tradicionales, participación de las mujeres en roles públicos; intentos de formalización de acceso a la propiedad de recursos, tierra, etc.. manejados por las mujeres.
  • En cada convocatoria el programa buscará fijar un porcentaje o cuota creciente de proyectos presentados y financiados a mujeres.
  • El programa buscará financiamientos con otras fuentes en el caso de proyectos no "gefables".

 

 

De cómo observarlo en los proyectos:

 

  • Investigación y Conocimientos sobre las nociones de género en las culturas locales. Propuestas metodológicas de cómo abordar el tema de género que estén culturalmente adaptadas en un lenguaje local.Acceso a información.Las mujeres de las comunidades supieron oportunamente acerca del programa

 


Sensibilización



  • Discusiones de grupo de hombres y mujeres sobre su situación de género
  • Se han visualizado escenarios alternativos.

 

Capacitación



  • Las mujeres ocupan puestos que antes sólo ocupaban los hombres
  • Las habilidades adquieren nuevas habilidades en administración, comercialización, negociación y cabildeo, cuestiones legales, salen a encuentros, movilizaciones.

 

Participación en decisiones públicas:

 

  • Porcentaje de escaños legislativos
  • Porcentaje de representación en altos cargos (legisladores, oficiales superiores, gerentes...
  • Gestión: Recursos obtenidos por el PPD para co-financiar o financiar proyectos de mujeres incluso los no gefables.

 

Calidad de vida

 

  • Esperanza de vida
  • Tasa de alfabetización
  • Porcentaje de matriculación escolar (primaria, secundaria y media superior).
  • Ingreso por concepto de trabajo remunerado.
  • Porcentaje de profesionales y técnicos.
  • Participación en el mercado de trabajo.

 

Mecanismos de financiamiento:

 

Esta línea transversal se podría financiar a través de los siguientes mecanismos:

 

  • Componentes que financian actividades de género en los proyectos PPD
  • Proyectos específicos orientados a la dimensión de género que pueden ser presentados por grupos o redes de grupos.
  • Recursos provenientes de convenios de co-financiamiento.

 

CBM MEXICO CONABIO CONANP UNEP PNUD Mexico Banco Mundial FMAM Small Grants Programe

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